Can Gelat es una antigua finca bellamente restaurada. Es asombrosamente luminosa y espaciosa, pues la luz natural entra a raudales y fluye por las paredes de piedra expuesta de la sala, que tiene techo de doble altura y da al jardín privado con piscina.
Una zona pavimentada en piedra alrededor de la piscina proporciona una amplio espacio para el relax. Una zona a la sombra con una gran mesa de teca permite comer al fresco hasta diez comensales, aprovechando la barbacoa de obra tradicional.
Can Gelat is una auténtica obra de arte situada en el corazón rural de Deià.
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